En el marco de un convenio firmado por el Ministerio de la Producción de Santa Fe con la Fuerza Aérea Argentina, personal de la Dirección General de Asistencia Técnica (DAT) de la provincia trabajó en el desarrollo de un aerogenerador diseñado especialmente para funcionar en la Antártida y brindar servicios allí a la Base Marambio.

Se trata de un aerogenerador de eje horizontal, a sotavento, con un innovador sistema de palas de geometría variable, pensado para soportar los fuerte vientos de más de 200 kms. por hora que hay en la Antártida, y que permite proveer más de 5 Kw. de potencia. En estos días, el mismo está instalado en la Base Aérea de Río Gallegos. Y cuando el clima permita su traslado, en el verano, será llevado a la Antártida Argentina.

El convenio con la Dirección de Investigación y Desarrollo (DGID) de la Fuerza Aérea Argentina fue firmado en 2012, “para la realización conjunta de actividades de investigación, desarrollo y asistencia técnica vinculadas a los intereses de las partes y su transferencia a los sectores productivos, académicos y científico tecnológicos”.

La Fuerza Aérea nombró a Pablo Sappia, ingeniero mecánico de la DAT que tiene antecedentes de trabajo en la Base Marambio, como investigador asociado al proyecto.

Sappia indicó: “Desde la DAT lo que hicimos fue ser el nexo para vincular a la Fuerza Aérea con empresas de nuestra provincia, que trabajen en áreas vinculadas a lo que se necesitaba para desarrollar este aerogenerador antártico. Así fue que conseguimos que cuatro firmas de la zona de Rosario se incorporen, aportando en distintas etapas”.

La empresa Francovigh SA hizo el forjado de las piezas, que sirvieron para enganchar las hélices del aerogenerador. Por su parte, en la industria Pozzi se encargaron del diseño y construcción del cálister, disco y bomba de freno. Asimismo, en Firmac fueron los encargados del mecanizado de la pieza de anclaje de hélices.Y por último, la empresa Tratersa se encargó del tratamiento térmico de las piezas que componen el aerogenerador.

El director de la DAT, Ricardo De Gorostiza, resumió: “Hubo una verdadera integración entre varias empresas locales para la fabricación, el diseño, la investigación y ensayos de las piezas. Pudimos vincular la demanda que tenía Fuerza Aérea con todos los años de trabajo que tenemos en la Dirección de Asistencia Técnica, que nos han permitido -además de realizar gran cantidad de ensayos- conocer tener un mapa de qué se fabrica en cada una de las industrias de la zona”.

La decisión de avanzar con esta iniciativa desde Fuerza Aérea se dio luego de que la certificación ISO 14.001 que hizo la Base Marambio. Esta norma implica cuidados del medio ambiente y prevé la reducción de emisiones de dióxido de carbono. La idea a mediano plazo es construir un parque eólico que permitiría reducir emisiones contaminantes y ahorrar notablemente los costos que significan el traslado de combustible a la Antártida. El primer paso para este plan es la puesta en marcha de este aerogenerador, que servirá como etapa experimental para la generación de energía eólica.

Por otro lado, desde DAT se informó que gracias este trabajo junto a Fuerza Aérea, se están planificando etapas de un proyecto que permitirá a la provincia tener con su propio aerogenerador. “De este modo, ambas Instituciones en las actividades de investigación y desarrollo tecnológico estamos trabajando para la preservación y conservación del medio ambiente, dando relevancia al uso de energías alternativas y todo lo que aporte a una mayor calidad de vida en términos sociales en el ámbito de la provincia de Santa Fe”, indicaron las autoridades de la DAT.

En estos días, el aerogenerador diseñado especialmente para funcionar en la Antártida está en la base militar de Río Gallegos, adonde se están realizando ensayos. “Se eligió ese lugar porque es el lugar del continente con clima más parecido al territorio antártico”, informó Sappia. Tendrá una capacidad de generación eléctrica de al menos 5 kilovatios.